De cielos y oscuridades







Era noche noche,
el pez de vidrio quiso
otro cielo día.

Era noche noche
una marea de voces
dijo tengo miedo,
hay tanto cielo afuera,
y acá un gran vidrio roto.


Natalia Litvinova
Imagen: G. M.




despedida de cuadros mentales para incorporar metáforas de la infancia

































conmoción de árboles
ante mi arte
no caer en ojos precisos
río de hamacas
elevan un cuerpo
abusado por la huida



Esteparia






dos, uno







Ah, sí, el famoso Alter Ego.
No me mires más, no trates de imitarme.
Lo que ves de mí soy Yo, lo demás será mero reflejo.
Burdo reflejo en lo que te constituyes.
Pero ahí estoy...
y soy además dueña de mi espectro...
yo lo proyecto...entonces es mío. Mío. Mío.
No es tuyo aunque lo intentes.
Pero ahí estoy...
de pie y justo al borde,
haciendo equilibrio entre tus toscas manos
en la fragilidad de tu color y la magnífica escalinata de sombras
(escuchas cómo canto? escuchas cómo me burlo de tu patética y sorda no-personalidad?)

y erguida
y segura ( inmutable)
dejo que te acerques y sueñes a atraparme
sólo un poco, a mi reinado.
Sólo un poco,
lo necesario.

Texto: Carina Felice
Photo: G. M.



Yerma







¿De dónde vienes, amor, mi niño?
«De la cresta del duro frío.»

¿Qué necesitas, amor, mi niño?
«La tibia tela de tu vestido.»
¡Que se agiten las ramas al sol
y salten las fuentes alrededor!

En el patio ladra el perro,
en los árboles canta el viento.
Los bueyes mugen al boyero
y la luna me riza los cabellos.
¿Qué pides, niño, desde tan lejos?

«Los blancos montes que hay en tu pecho.»
¡Que se agiten las ramas al sol
y salten las fuentes alrededor!

Te diré, niño mío, que sí.
Tronchada y rota soy para ti.
¡Cómo me duele esta cintura
donde tendrás primera cuna!
¿Cuándo, mi niño, vas a venir?

«Cuando tu carne huela a jazmín.»
¡Que se agiten las ramas al sol
y salten las fuentes alrededor!


Federico García Lorca
Photo: G. M.




Y después







Los laberintos
que crea el tiempo
se desvanecen.

(Sólo queda
el desierto)

El corazón
fuente del deseo,
se desvanece.

(Sólo queda
el desierto)

La ilusión de la aurora
y los besos
se desvanecen.

Sólo queda
el desierto.
Un ondulado
desierto.

Federico García Lorca
Photo: G. M.




sutil




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Una flor

no lejos de la noche
mi cuerpo mudo
se abre
a la delicada urgencia del rocío.



Alejandra Pizarnik


Sin aliento






La rebelión consiste en mirar una rosa hasta pulverizarse los ojos

Alejandra Pizarnik

uno



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Cada hombre contiene varios hombres en su interior,
y la mayoría de nosotros saltamos de uno a otro sin saber jamás quienes somos.


Paul Auster,
Brooklyn Follies



exhalación




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Fui la religión del cuerpo arrojando mis venas al cielo.


sombras



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.........................................Quizás la mejor victoria sea
.........................................
sobre el tiempo y la atracción,
.........................................pasar sin dejar huellas,
.........................................pasar sin dejar sombra
.........................................en las paredes.


.................................................¿Quizás renunciando vencer?
.................................................¿De los espejos ser borrado?
.................................................Así como Lermontov en el Cáucaso
.................................................colarse sin alarmar las rocas.


............................................................Y quizás la mejor diversión sea
.............................................................con los dedos de Sebastián Bach
.............................................................tocar el órgano sin provocar eco?
.............................................................Desintegrarse sin dejar
.............................................................cenizas…
.............................................................Para la urna.


......................................................................¿Quizás engañando vencer?
......................................................................¿De toda amplitud darse de alta?
......................................................................Y así en el tiempo como en el océano
......................................................................colarse sin inquietar las aguas...


Marina Tsvetaieva

Gracias, Nat



ein Traum




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yo no se de pájaros

no conozco la historia del fuego
pero creo que mi soledad debería tener alas



Alejandra Pizarnik

Photo: G. M.



five notes






Se puede lo que se hace

What John Coltrane does
is to play five notes of a chord
and then keep changing it around,
trying to see how many different ways
it can sound.


Miles davis, en Giant Steps
de John Coltrane, disco Atlantic 1311


Photo: G. M.



Esto




Photo: G. M.

Este amor o este lo que sea que nos trae
y que nos lleva algo más allá a la sombra,
no se si te habrás dado cuenta
pero lleva la solera de un tercio de vida con nosotros,
casi he pensado que deberíamos adoptarlo,
qué menos que una casa de acogida,
ya como que forma parte de esto otro
que tampoco se como se llama.

Ana Ocampos



La casa de Asterion






La idea de una casa hecha para que la gente se pierda
es tal vez más rara que la de un hombre con cabeza de toro,





pero las dos se ayudan y la imagen del laberinto
conviene a la imagen del minotauro.



Photos: G. M.

Queda bien que en el centro de una casa monstruosa
haya un habitante monstruoso.




Fragmento de "El minotauro"
El libro de los Seres Imaginarios
J. L. Borges



[nada]





Por estas tierras inhóspitas
una sombra se ilumina
y entonces
ya no queda nada




Por estas tierras inhóspitas
una sombra se ilumina
y entonces
ya no queda [...]


Por estas tierras inhóspitas
una sombra se ilumina
y entonces
ya no [...] nada


Texto: Guillermo Lema
Photos: G. M.





noche eterna




La luna es un hacha.
Las estrellas mas próximas,
astillas de la noche.
Las otras, las infinitas,
las lejanas, estrellas imitadoras.

¿Y el ruido?
¿Y la mano?
¿Y el golpe?





La luna es un hacha
y yo
los ojos que la miran.

Para darte una respuesta
debería pasar la noche contigo
en una habitación sin luna
y comenzar a reinventar
la historia del universo.

Guillermo Lema
De [El Protector]
Photo: G. M.





sin fin






Dejó de leer el relato en el punto donde un personaje dejaba de leer el relato en el lugar donde un personaje dejaba de leer y se encaminaba a la casa donde alguien que lo esperaba se había puesto a leer un relato para matar el tiempo y llegaba al lugar donde un personaje dejaba de leer y se encaminaba a la casa donde alguien que lo esperaba se había puesto a leer un relato para matar el tiempo.

Secuencias.
Papeles inesperados,
Julio Cortazar




el segundo final






Photo: G. M.



Y Dios lo hizo morir durante cien años
y luego
lo animó y le dijo:
-¿Cuánto tiempo has estado aquí?
-Un día o parte de un día, respondió.

Alcorán, II, 261.

"Un año entero había solicitado de Dios para terminar su labor: un año le otorgaba su omnipotencia. Dios operaba para él un milagro secreto: lo mataría el plomo alemán, en la hora determinada, pero en su mente un año transcurría entre la orden y la ejecución de la orden. De la perplejidad pasó al estupor, del estupor a la resignación, de la resignación a la súbita gratitud.
No disponía de otro documento que la memoria; el aprendizaje de cada hexámetro que agregaba le impuso un afortunado rigor que no sospechan quienes aventuran y olvidan párrafos interinos y vagos. No trabajó para la posteridad ni aun para Dios, de cuyas preferencias literarias poco sabía. Minucioso, inmóvil, secreto, urdió en el tiempo su alto laberinto invisible. Rehizo el tercer acto dos veces. Borró algún símbolo demasiado evidente: las repetidas campanadas, la música. Ninguna circunstancia lo importunaba. Omitió, abrevió, amplificó; en algún caso, optó por la versión primitiva. Llegó a querer el patio, el cuartel; uno de los rostros que lo enfrentaban modificó su concepción del carácter de Roemerstadt. Descubrió que las arduas cacofonías que alarmaron tanto a Flaubert son meras supersticiones visuales: debilidades y molestias de la palabra escrita, no de la palabra sonora... Dio término a su drama: no le faltaba ya resolver sino un solo epíteto. Lo encontró; la gota de agua resbaló en su mejilla. Inició un grito enloquecido, movió la cara, la cuádruple descarga lo derribó. Jaromir Hladík murió el veintinueve de marzo, a las nueve y dos minutos de la mañana."


"El milagro secreto" (final)
Jorge Luis Borges